VIAJE CULTURAL (BULGARIA) - BOYANA
Para los amantes de los museos y de la historia, el Museo de Historia Nacional es una excelente opción. Desde el año 2000, la colección de este museo se encuentra en el barrio de Boyana, a 10 kmts del centro de Sofia, en la Residencia Boyana, donde en los tiempos del comunismo habitaba Todor Zhivkov. Aquí se puede apreciar la evolución cultural, social y política del pueblo búlgaro. De los museos que hay en Sofía, es sin duda el que mejor se adapta a los niños pequeños. Para empezar cuenta con ascensor y rampas. En el baño de mujeres que se encuentra en la planta baja frente a donde se dejan los abrigos, hay un banco, sobre el cual se puede cambiar a los bebés.
En el museo hay un pequeño bar en la planta baja, y en el primer piso (accediendo por una puerta en la sala número 3), hay una terraza con una excelente vista a la montaña. En esta terraza hay un pequeño bar donde pueden comer un hot dog, un yogurt, unos bollitos y tomar una bebida o un café. Frente a este cafecito hay un área de juegos. En el exterior del museo se exhiben algunas piezas y lo más atractivos para los niños y los papás, una colección de aviones de guerra (MIG y MI-24).
Si quieren aprovechar el viaje al barrio de Boyana, hay otra joyita de la cultura, protegida por la Unesco, que pueden aprovechar para visitar. Es la Iglesia de Boyana. A menos de 10 minutos en taxi del museo Nacional de Historia, se encuentra esta iglesia que tiene el poder de transportarlos al pasado. Es un edificio muy pequeño. Solo tres habitaciones. La primera del siglo 11, la seguda del siglo 13 y la última del siglo 18. Vista del costado, se puede apreciar la diferencia en la construcción de sus paredes. La belleza de esta iglesia no radica en su tamaño, sino en los frescos de su interior. Son tan magníficos que no hay forma de describirlos haciendo justicia a los mismos. La pintura de las dos salas más antiguas, no deja ver un solo milímetro de pared lisa, excepto por la zonas donde el tiempo ha hecho estragos en los murales. La primera reconstrucción de esta iglesia data del siglo 12, donde hicieron un segundo nivel de frescos. Ahora los restauradores se encuentran en la difícil posición de tener dos niveles, no uno, de pinturas que cuidar.
El exterior de esta iglesia es tan encantador como su interior. Se encuentra en medio de un jardín tan frondoso, que mejor sería llamarlo pequeño bosque. EL camino que nos lleva desde la puerta principal por medio de este bosque hasta la puerta de la iglesia es de empedrado. El vije al pasado comienza a medida que el taxista se va acercando a la iglesia de Boyana. Las calles y casas cercanas a la iglesia, son prueba de que el pasado convive con el presente en Sofía. Calles empedradas y casas que parecen salidas de una película.
Una excelente forma de concluir este día es con una comida tradicional Búlgara. A sólo una cuadra de la Iglesia se encuentra el Restaurant Boyansko Hanche. El ambiente es muy acogedor. Tiene un jardín interior con mesas, parrillero y un área infantil donde (según anuncia su folleto) niñeras se encargan de sus niños mientras ustedes disfrutan de su comida. No puedo hablar por las niñeras, ya que yo fui un día de semana a media tarde, pero la comida y el ambiente fueron excelentes. El precio, como en toda Bulgaria es muy razonable. Se puede comer desde por 10 Euros por cabeza.




