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¿Cuál es la actividad preferida de tus niños?

Si quieres compartir con nosotros tus experiencias lee aquí como hacerlo...

La Música y Los Niños

Introducción a los tambores

Prueben con cualquier juguete y verán que cualquiera sea el objeto que elijan para jugar con su niño, si éste posee música y luces es más atractivo para sus hijos.

Creo que no hay padre que dude de que la música y los ruidos atraen a los pequeños. El tema es cómo convertir esta afición en una que los ayude en el futuro a apreciar las melodías.

Tocando el piano

Pues, muy fácil. Busquemos juguetes didácticos que les ayuden en el proceso. ¿Han visto estos pianitos que con una tecla permiten seleccionar la melodía a tocar y una vez hecho ésto, cualquier tecla que toquen, sólo tienen que imitar los tiempos, pero no necesitan buscar el tono? O sea, para tocar "La farolera tropezó", el niño sólo necesita recordar que tan rápido tocar las teclas, pero no debe preocuparse de si la siguiente nota a tocar es sol, fa o do menor.

Otro instrumento muy apropiado para los niños son los tambores, ya que son fáciles de confeccionar con cualquier lata que tengamos en casa. Llenen las latas con distintos materiales, una con agua, otra con harina, otra déjenla vacía.

Disfrutando de la música mediante el baile

Luego "toquen" los tambores, mostrándole al niño cómo el contenido y tamaño de las distintas latas cambia el sonido de las mismas. Si se quieren poner más profesionales pueden primero hacerle escuchar al pequeño una música de percusión (por ejemplo un Candombe) y luego traten de imitarla con sus tambores.

Casi lo mismo aplica a las maracas, las cuales llaman la atención de los pequeñitos casi instantáneamente.

Tocando maracas

Si desde el principio los acostumbramos a escuchar y hacer música, habremos abierto el camino para su educación formal, la cual puede comenzar a partir de los tres años.

Si no tienen tiempo para jugar con instrumentos, el otro acercamiento posible a la música es el baile. A todos los niños les encanta bailar y para poder bailar al ritmo de la música es necesario escuchar la música y entender los tiempos.

Aunque no nos demos cuenta de que esto es lo que estamos haciendo al bailar, ya que nos nace automáticamente, les estamos enseñando música. Así que una actividad tan simple como poner un disco y bailar por un rato, es una forma muy fácil de enseñarle a nuestros hijos a apreciar la música.

Los Embajadores de la Música ejecutando en Rothenburg

Otra forma de que los niños se acostumbren a apreciar la música es llevarlos a un concierto. Sí, me entendieron bien. Los niños pequeños pueden asistir a conciertos. Tal vez no en la Opera Nacional, pero siempre hay forma de llevarlos si estamos realmente interesados. La Sinfónica Nacional de muchos países organiza conciertos al aire libre durante el verano. Muchos de ellos incluso son gratis, ya que tienen como cometido divulgar el gusto por la música. Cuando visitamos con Karin la ciudad Alemana de Rothenburg tuvimos la suerte de hacerlo un día en que un grupo de jóvenes americanos ejecutaron un fantástico concierto, como parte de su tour por Europa. Al final del concierto el director explicó lo honrados que se sentían al ser embajadores de la música, promoviendo el gusto por la música clásica y demostrando que los niños pueden ser excelentes músicos. En la foto pueden ver lo exitosos que fueron, ya que la audiencia llenó la plaza principal de Rothenburg. En un ambiente abierto como este, llevar a un niño no ocasiona ningún problema. Además os sorprenderá ver lo bien que se portan los pequeñitos, ya que su atención es atraída por la música, el brillo de los instrumentos y los movimientos del director de orquesta.

Concierto de música clásica
Si asisten a conciertos de música clásica verán que hoy día los músicos y directores hacen un esfuerzo especial por involucrar al público. En un concierto al que asistimos en Bulgaria, el director de orquesta dirigió al público a que acompañáramos a los músicos mediante el aplauso. Este fue un final exitoso a un concierto muy especial, el cual Karin, que tenía 17 meses en ese momento, gozó enormemente. Este concierto fue realizado dentro de la Galería Nacional de Sofía. Aquí no sólo dejaron pasar a Karin, sino que cuando ella hizo un poquito de ruido y nos retiramos de la sala, el encargado de la galería salió especialmente a buscarnos y decirnos que Karin no molestaba y era un placer ver a una pequeñita disfrutar tanto de la música. Así que anímense, y lleven a los pequeños a disfrutar de los conciertos. Sólo debemos procurar ser educados y estar listos para retirarnos en el momento en que los niños se tornen molestos.