LA NATACION - Entrevista a la profesora Viviana Coniberti
Es una frase muy trillada decir que la natación es el deporte más completo de todos. También se dice que saber nadar es más una necesidad que una opción. Muchos países ya incluyen la natación para niños entre las materias obligatorias en la escuela. Quizás por alguna de estas razones o por otras más simples, como el vivir cerca del mar o tener una piscina en el edificio, los padres cada día optamos por una inducción al agua más temprana. Sin embargo, cuando intentamos hacerlo, comienzan las dudas.
Cuándo comenzar. Cómo enseñarle a mis hijos y por qué hacerlo son algunas de las preguntas a las que me enfrenté como madre. Como no soy una experta en este área, decidí buscar quien me ayudase a comprender un poquito más este deporte.
Tuve la suerte de encontrarme con la Profesora Viviana Coniberti, quien amablemente aclaró mis dudas. Espero que estas explicaciones te sean útiles, y te ayuden en la educación acuática de tus hijos.
Si no has tenido la oportunidad de presenciar una clase de natación para bebés y quieres tener una idea de cómo se realizan, aquí te he seleccionado un video donde puedes ver a unos padres en clase con sus bebès. Es interesante ver lo relajados que se ven los pequeñitos durante la clase.
Viviana, ¿cuáles son los principales beneficios de practicar la natación para los niños y los bebés?
Por ser la natación el deporte que ejercita la mayor cantidad de músculos, el practicarla beneficia el desarrollo físico del niño. Sin embargo, este desarrollo físico es sólo uno de los beneficios que la natación nos brinda.
Existen estudios que demuestran que los niños que han recibido clases de natación desde temprana edad, alcanzan mejores promedios en los exámenes físicos, mentales e intelectuales que se les practican en edad escolar, que aquellos pequeños que no practicaron este deporte.
Los beneficios también se notan a nivel sicológico, ya que por tener que aprender a manejarse en un medio que no les es natural, adquieren una mayor confianza en si mismos, lo que aumenta su autoestima.
Si lo anterior no los convence de la importancia de este deporte, no olviden que el mero hecho de saber nadar es una protección adicional que le damos a nuestros hijos, ya que esto podría salvarle la vida a la hora de sufrir un accidente acuático grave.
Es interesante que menciones esto. Hoy día es más común que antes que los edificios tengan piscina. Conversando con otras madres me dicen que si vives en el mismo nivel donde tu edificio tiene la piscina, las chances de que tu bebé, por accidente, termine dentro de ella solito un día, son muy altas. Esta inquietud me lleva a mi siguiente pregunta.
¿A qué edad se recomienda comenzar con las clases de natación?
El bebé puede comenzar a tomar clases de natación inmediatamente que su médico pediatra le autoriza el primer baño, lo que normalmente sucede con la caída del cordón umbilical.
Son las condiciones de la alberca (o piscina) las que determinarán si en este momento podemos comenzar las clases. Si la institución que nos facilita la alberca tiene una exclusiva para el uso de bebés, con la posibilidad de cambiar el agua diariamente si fuera necesario, es en este momento que podemos comenzar el entrenamiento.
En caso contrario (clubes o natatorios donde la alberca se comparte con adultos), la edad recomendada para iniciar la actividad acuática es a partir de los tres meses, cuando el sistema inmunológico del bebé se encuentra más reforzado.
Cando se habla de un comienzo tan temprano, algunos padres tememos estar forzando a los pequeños a hacer algo que les de miedo. Si el bebé muestra un miedo al agua, ¿qué podemos hacer para vencerlo?
Las clases de natación para bebés, más que una clase dirigida son una secuencia de juegos y situaciones en donde el bebé o niño, por decisión propia, irá resolviendo las mismas, generadndo así un aprendizaje significativo que lo acompañará el resto de su vida. No forzamos a los pequeños a hacer nada que no quieran.
Sería mas apropiado definir estas clases como una secuencia de eventos por medio de los cuales guiamos a los pequeños a llegar a donde nosotros queremos, pero siempre contando con su consentimiento.
En el caso de bebés, muchos padres relacionan la natación con un riesgo de hiportermia. Para evitar este peligro, ¿cuán largas deben ser las clases?
La duración de la clase de natación varía entre 30 y 45 minutos, dependiendo del bebé, su edad y su humor. No es lo mismo un niño que está bien dormido y comido, que uno que está próximo a su horario de comida o sueño. O el humor de un niño normal a uno que se encuentra en pleno período de dentición.
Con respecto a los riesgos de hiportermia, estos no son tales cuando la alberca presenta las condiciones adecuadas. Si notáramos que un niño comienza a tener frío, debemos sacarlo del agua inmediatamente; no sólo por la posibilidad de enfriamiento, sino porque esa sensación será la que el recuerde cada vez que entre a una piscina, pudiendo así perder el entusiasmo.
¿Las clases son exclusivas para los niños o pueden participar los padres?
Esto depende de cada docente y sus métodos de enseñanza. En mi caso los padres participan de las clases. Se requiere de al menos un padre en la alberca con los bebés, en el caso de que ambos padres estén disponibles, los dos son bienvenidos.
Al tener que optar por distintas opciones de enseñanza los padres estamos un poco perdidos. Cuál considereas una mejor opción, ¿las clases individuales o las grupales?
La experencia me indica que en el trabajo grupal los avances son más rápidos, ya que en presencia de otros niños, todos imitan y disfrutan del trabajo del resto, haciendo más rico y placentero el aprendizaje.
Otra de las preocupaciones de los padres es el cloro que se encuentra en las piscinas. ¿Es el cloro perjudicial para los niños? Asociado con esto está la preocupación de enseñarles a cerrar la boca para que no traguen el agua ¿Cómo les enseñamos a cerrar la boca?
He escuchado este temor en varios padres, sin embargo esto no debe preocuparnos. El cloro de las picinas, cuando está controlado por profesionales no afecta a los niños. Los clubes saben en qué horarios se dictan las clases y por lo tanto las recargas de cloro se hacen en la cantidad y hora adecuadas para que no generen problemas.
Respecto a enseñarles a cerrar la boca, este es un mito más que una necesidad. En las clases no le enseñamos a los niños a cerrar la boca. El no tragar agua se da por un control de apnea, el cual se logra cerrando la glotis. De esta forma el niño puede evitar tragar el agua, aún cuando su boca esté abierta.
Cuando estamos cerca del agua, los padres nos sentimos mejor cuando nuestros niños tienen algún dispositivo para flotar. Sin embargo, ¿es recomendable usar flotadores o alitas durante las clases de natación?
A la hora de nadar, los flotadores no son recomendables, ya que generan una falsa sensación de seguridad en el niño. Si un flotador se pinchara o se saliera su seguro para el aire, el resultado sería un niño asustado a punto de ahogarse y con un temor difícil de sobrellevar a la hora de volver a entrar al agua.
Otro inconveniente ocasionado por estos dispositivos es que colocan al niño en una posición que resultará difícil de corregir a la hora de enseñarles a nadar. Cabe notar que la natación se realiza en posición horizontal, mientras que con los flotadores están en todo momento en posición vertical. Lo mismo sucede con los trajes de baño con flotador incorporado y con las alitas que se colocan en los brazos.
Si se comienzan las clases de natación cuando el niño es más grande y ha tenido oportunidad de desarrollar miedo al agua, ¿qué podemos hacer para ayudar a los niños a superar la predisposición (o miedo) contra el agua?
A los niños que comienzan con una predisposición contra el agua, hay que darles tiempo a superarla, sin presionarlos. En el momento en que el niño encuentre la confianza que necesita en su maestro, podrá ir avanzando en su aprendizaje. Con el tiempo llegará a dominar el medio al que tanto teme.
Debemos tener en cuenta que este temor no es sin fundamento, hay algo que lo provoca y hay que darle la importancia del caso.
Como padres que somos, intentamos prever los problemas que se le pueden presentar a nuestros hijos y prepararlos para poder resolverlos cuando se presenten. Por esto, creo que es tan malo tenerle miedo al agua como el no tenerle miedo alguno. ¿Cómo podemos enseñarles a nuestros hijos a respetar el agua y el mar, sin provocar un miedo a este medio?
Concuerdo contigo en que es importante desarrollar este respeto. Una forma de hacerlo es mostrarles, tal vez dejándolos solos unos segundos, lo que puede ocurrir si no actúan con cuidado.
Cuando son más grandecitos, si existe la posibilidad de comentar casos reales de personas que se ahogaron o casi lo hacen, aunque parezca duro, es bueno hacerlo. Siempre se les grabará más lo que vean que lo que escuchen. Si se mantiene una charla de este tipo, es importante también mencionar que si ellos están con un adulto, y ya saben nadar, deben poner en práctica lo aprendido y eso será suficiente para pasar un rato agradable en la alberca o en el mar.
¿Con qué frecuencia nuestros hijos deben asistir a las clases de natación?
La frecuencia recomendada para las clases de natación en niños menores de 4 años es de 2 a 3 veces por semana como máximo.
¿Hay juegos que les ayuden a aprender a nadar?
Cuando hablamos de los pequeñitos toda la enseñanza debe hacerse a través del juego, usando su imaginación. A los niños varones les podemos explicar que deben nadar llevando los brazos adelante como "Supermán", mientras que a las niñas se las convierte rapidamente en "Sirenitas". También se les puede pedir que floten como "aviones". Creo que esto les da una idea de las situaciones que podemos plantear, transformando la clase en una hora de juego y diversión.
Tu comenzaste tu carrera en Argentina, y ahora has montado una academia en México. De seguro esto te ha dado la oportunidad de observar similitudes y diferencias en las técnicas de enseñanza. ¿Consideras que las técnicas de enseñanza de la natación son las mismas en todo el mundo o difieren mucho dependiendo del país?
Las técnicas de natación para bebés y niños varían mucho dependiendo de los países. En una generalidad, en América Latina se está homogeneizando el concepto de matronatación (natación con mamá), aunque todavía hay ciertas tendencias a las clases individuales maestro-bebé. En Europa hay diferentes corrientes dependiendo de los países, en donde la natación individual con el maestro es más frecuente que en América Latina.
Para cerrar esta entrevista quisiera pedirte un consejo. En caso de un accidente, digamos por ejemplo que los papás están viajando con niños pequeñitos en un bote y se caen al agua. ¿Cuál es la posición más adecuada para nadar, si tenemos que hacerlo con un bebé? ¿Se usa la misma posición con un niño pequeño?
En casos de accidente, la posición en la que irá el niño que se rescata, dependerá mucho de la destreza del mismo en el agua y de las posibilidades que éste tenga de sujetarse al adulto.
Si es un niño menor de tres años, difícilmente aceptará la posición supina (de espaldas), por lo cual intentar colocarlo en esta posición dificultará las cosas. Si estamos hablando de un niño que se puede asegurar al adulto, permitirle que se agarre al brazo del adulto, dándole la posibilidad de salir a tomar aire o llevar su cabeza afuera, permitirá hacer la tarea de salvataje con mayor eficacia.
Si estamos hablando de un bebé, tal vez lo mejor será que el padre nade de espaldas, colocando al bebé sobre su pecho (barriga con barriga). De esta manera el bebé queda "mirando" a su padre o madre, lo cual le dará confianza y le ayudará a superar el miedo que la situación pueda darle. Al mismo tiempo el adulto puede utilizar un brazo para asir al bebé y nadar con el otro, alternando los brazos para no cansarse.
Estas son recomendaciones muy genéricas, ya que todo dependerá de los conocimientos que el niño y el adulto tengan. Lo más importe en caso de accidente es que el adulto sepa impartirle al niño la confianza que este necesita en un momento que para él no está planeado, como en una clase.
Viviana, sólo nos queda agradecerte por tus consejos y el haber permitido a MundoConFamilia y a sus lectores, acercarnos más al mundo de la natación.
Sobre nuestra entrevistada:
- Prof. Viviana Coniberti
Viviana Coniberti es la Directora de la Academia Acuática, en la cual se enseña la natación tanto a bebés como a niños. Adicionalmente, Viviana tiene un programa de natación para embarazadas, mediante el cual se realiza la inducción a este deporte desde el momento de la gestación.
Si estás interesada en practicar la natación con tus pequeños, puedes contactar a Viviana enviándole un e-mail a su dirección viviconiberti@yahoo.com.ar o por teléfono al +52-9842672897










